Fotos del antes y el después
Una gotera casi nunca está donde cae el agua. Se recorre toda la cubierta para encontrar por dónde entra, no solo por dónde sale.
¿Tiene filtraciones de techo en Ñuñoa? Reparación de goteras y filtraciones en techos de zinc, teja, fibrocemento y asfáltica: se sube, se encuentra por dónde entra el agua, se repara la causa y se prueba con manguera antes de bajar. Fotos de todo y presupuesto por escrito.
El diagnóstico se hace arriba y abajo: se recorre la cubierta, se comprueba el entretecho para seguir el rastro de las manchas y, cuando la entrada no se ve, se prueba con manguera por sectores hasta que el agua aparece. Se fotografía el punto exacto.

Filtraciones de techo en Ñuñoa: la entrada típica, cómo se detecta y qué se hace.

La golilla de goma del tornillo se reseca a los ocho o diez años y deja pasar agua por el mismo agujero que la fija. Se cambian por tornillos con golilla nueva; si el agujero está agrandado, se sella con forro.

El encuentro con el muro es la entrada clásica de las casas con ampliación. Se rehace con forro metálico embutido, no con silicona sola.

Refijación de cumbrera con tornillos nuevos y sellado de traslapos en techos de baja pendiente.

Tejas de arcilla y hormigón que se corren con el viento o se quiebran al pisarlas. Se reponen con el mismo modelo y se revisan las vecinas.

Canaletas rebalsadas, bajadas tapadas y uniones sueltas que devuelven el agua hacia adentro.

Las ventanas de techo, antenas, paneles y extractores son pasadas por la cubierta. Si el forro no está bien resuelto, filtran. Se rehace el forro y el sello alrededor.

Con la entrada reparada, se deja secar el cielo, se trata la mancha y se repinta. Si el cielo quedó blando o se hundió, se cambia el tramo. Sin reparar arriba primero, pintar es perder la pintura.

Si reconoce su caso, mándenos una foto de la mancha y otra del techo desde afuera, y agendamos la visita.
En Ñuñoa es el caso más común. Se resuelve casi siempre con sellos, fijaciones o pendiente de canaleta, no con un techo nuevo.
Qué hacemos: diagnóstico con manguera y reparación puntual.
Se revisa el lado expuesto: cumbreras, limatesas, traslapos y encuentros. Se refija y se sella lo que el viento abre.
Qué hacemos: se asegura lo que el viento abre y se revisa el resto del techo.
Se retira el sello viejo, se limpia y se rehace con forro de hojalatería embutido en el muro y sello nuevo. Silicona sola no dura.
Qué hacemos: se rehace el encuentro como corresponde, no se parcha.
Se comprueba que no haya entrada de agua y se propone aislación del entretecho y ventilación. Sellar el techo no lo resuelve.
Qué hacemos: aislación del entretecho, no sellos.
Una casa nueva o recién remodelada que filtra tiene un detalle mal ejecutado: una pasada sin forro, un traslapo corto, una pendiente insuficiente. Se ubica y se corrige.
Qué hacemos: se corrige el detalle de ejecución.
Cuando las entradas son muchas, se trata el techo entero, no gotera por gotera.
Qué hacemos: dos alternativas presupuestadas: sellar todo o impermeabilizar.
Sin promesas grandilocuentes. Estas son las cuatro cosas que sí cumplimos en cada techo.
Una gotera casi nunca está donde cae el agua. Se recorre toda la cubierta para encontrar por dónde entra, no solo por dónde sale.
El presupuesto dice qué se cambia, qué se sella y qué se refuerza, con qué material. Si quiere sumar o quitar algo, se actualiza por escrito.
Se cubren pisos, muebles y jardín donde caen restos, y se retiran los escombros al terminar.
El contacto es directo: cambios de fecha, dudas del presupuesto o una gotera que reaparece se resuelven por el mismo canal.
Siete pasos que toman una subida al techo y una mirada al entretecho, y que fotografían la causa.
Cuatro pasos, sin vueltas. Lo único que necesitamos es saber qué le pasa al techo, de qué material es y dónde está la casa.
Cuéntenos por WhatsApp qué nota (agua, humedad, ruido con el viento, óxido), el tipo de techo y el sector de Ñuñoa. Con eso agendamos la visita.
Un maestro se sube al techo con arnés, recorre la cubierta, comprueba sellos, cumbreras, encuentros con muros, forros y canaletas, y le muestra fotos de lo que encontró.
El presupuesto detalla cada partida: qué se cambia, qué se sella, qué se refuerza, con qué material y por cuánto. Puede pedir ajustes antes de aceptar.
Reparación con los materiales presupuestados, prueba de agua sobre la zona reparada y fotos finales para que vea el techo sin subirse.
Sellar es más barato y a veces es lo correcto; otras veces es un parche. La tabla resume cuándo alcanza y cuándo hay que reponer.
Con la entrada a la vista se le muestra la foto y se le explica qué conviene. La decisión es suya, con el presupuesto por escrito.
Ninguno de estos consejos requiere subirse al techo. Son lo que conviene hacer mientras llega el maestro y después de la reparación.
Referencia de los techos que más atendemos. La entrada se encuentra arriba, no en la lista.
Los materiales se mencionan como referencia, con su entrada típica entre paréntesis. Cada filtración se ubica arriba del techo, con prueba de agua cuando hace falta.
Trabajamos en toda la comuna de Ñuñoa: Plaza Ñuñoa, Villa Frei y el resto de los sectores, más el entorno dentro de la Región Metropolitana.
Atendemos casas, departamentos de último piso, edificios, locales y galpones en Ñuñoa. Para comunidades se entrega informe para la administración.
Si lo suyo es otro problema del techo en Ñuñoa, entre directo a la página del servicio.
Varía según la entrada y el material. Con fotos podemos anticipar un rango por WhatsApp; el valor exacto se cierra con el techo visto.
Subiendo y probando. Nunca desde el suelo ni por teléfono.
Sí para contener el daño; el sello final espera a que escampe, porque sobre mojado no pega.
Sí. Por eso se revisan canaletas y entretecho antes de decidir.
La silicona sobre polvo, óxido o humedad no pega, y encima de un sello viejo dura una temporada. Se retira lo viejo, se limpia y se usa el sello para ese material, o se rehace con forro de hojalatería donde corresponde.
Sí, después de reparar la entrada y con el cielo seco: se trata la mancha, se repinta y, si el yeso o la volcanita quedaron blandos, se repone el tramo. Se cotiza aparte del techo.
Sí, con informe presentable a la administración.
Sí, Ñuñoa completo y las comunas vecinas de la Región Metropolitana. Indíquenos la dirección y agendamos la visita.
Se vuelve. Si la zona reparada filtra de nuevo, se comprueba y se corrige. Si es una entrada distinta (los techos viejos suelen tener varias), se le muestra con fotos y se presupuesta aparte.
Cuando sellar gotera por gotera ya no tiene sentido.
Un mensaje con el problema, el tipo de techo y su dirección en Ñuñoa basta para coordinar la visita. Sin formularios.
Cotizar por WhatsAppÑuñoa, Región Metropolitana. Vamos a la dirección que nos indique para la visita y el trabajo.
Coordinación por mensaje. Indique si necesita atención en fin de semana.
Cobertura en Ñuñoa y alrededores; le confirmamos por WhatsApp si su dirección entra en la zona.