Fotos del antes y el después
Fotos antes, durante y después. Es lo que evita el «no sé qué me hicieron allá arriba».
¿Busca reparación de techos en Ñuñoa? Reparación de techumbres de zinc, teja, fibrocemento y asfáltica: filtraciones y goteras, cambio de planchas, impermeabilización, canaletas y bajadas. Un maestro se sube al techo, le muestra fotos de la causa y le entrega el presupuesto por escrito.
En Ñuñoa la mayoría de los llamados llegan con la primera lluvia fuerte. Las filtraciones activas se priorizan en la agenda; la mantención y los cambios de techumbre conviene programarlos en los meses secos.

Reparación, cambio y mantención de techos en Ñuñoa. Elija el servicio o escríbanos si no sabe cuál es su caso: eso se ve arriba.

Se ubica por dónde entra el agua (tornillos, sellos, cumbreras, encuentros con muro, forros de chimenea) y se repara la causa, no la mancha. Con prueba de agua al terminar.

Cuando el techo cumplió su vida útil o tiene más parches que plancha sana, se cambia entero. Zinc-alum, teja asfáltica, fibrocemento o teja según la casa.

Para techos que filtran por muchos puntos a la vez y todavía tienen estructura sana. Se prepara la superficie, se sella y se aplica el producto según el material.

Canaletas nuevas, reparación de uniones y soportes, y limpieza con retiro de hojas y sedimento.

Aislación térmica del techo como complemento de la reparación o como trabajo aparte.

Revisión completa antes de las lluvias: fijaciones, sellos, cumbreras, forros, canaletas y bajadas. Se cambia lo vencido y se limpia lo tapado.

Reparación o refuerzo de cerchas, costaneras y vigas con pudrición, termitas o deformación, antes de reponer la cubierta.

Cubiertas metálicas de gran superficie con filtraciones en traslapos, tornillos o lucarnas. Se repara por sectores sin detener la operación.
Reunimos las situaciones de siempre y lo que hacemos en cada una, para que sepa qué esperar antes de escribir.
La gotera intermitente es la más difícil de ubicar desde abajo y la más fácil desde arriba. Se recorre la cubierta, se prueba con manguera por sectores y se encuentra.
Qué hacemos: se ubica la entrada desde arriba y se repara: sellos, tornillos, traslapos o cumbrera.
Una canaleta con hojas, sedimento o sin pendiente rebalsa hacia adentro y moja el alero, el muro y a veces el cielo. Parece gotera del techo y no lo es.
Qué hacemos: se destapa, se nivela y se revisa que descargue lejos del muro.
Se evalúa arriba si conviene reparar por sectores o cambiar la cubierta completa, con las dos alternativas presupuestadas por escrito.
Qué hacemos: cambio de techumbre por aguas, con retiro de escombros.
Se retiran los parches, se ve qué hay debajo y se repara como corresponde: plancha nueva donde hace falta, sello donde hace falta y fijaciones nuevas.
Qué hacemos: se corrige la causa real, no el síntoma parchado.
Combinado con la mantención, es el trabajo que más se nota en la cuenta de calefacción.
Qué hacemos: instalación por el entretecho, sin abrir el techo.
El informe sirve para negociar el precio o para planificar la reparación antes de mudarse.
Qué hacemos: inspección con fotos y prioridades: qué es urgente y qué puede esperar.
Sin promesas grandilocuentes. Estas son las cuatro cosas que sí cumplimos en cada techo.
Fotos antes, durante y después. Es lo que evita el «no sé qué me hicieron allá arriba».
El presupuesto dice qué se cambia, qué se sella y qué se refuerza, con qué material. Si quiere sumar o quitar algo, se actualiza por escrito.
Trabajar en un techo es trabajo en altura. Los maestros suben con arnés, línea de vida y calzado adecuado, y se protege lo que está abajo.
Desde el primer mensaje hasta la prueba con agua, conversa con la misma persona y con el mismo criterio.
Siete puntos que toman una subida al techo y definen la reparación. Se fotografían y se le muestran.
Todo parte por un mensaje. No hay call center ni formulario: responde el mismo maestro que va a subirse al techo.
Un mensaje con qué le pasa al techo, de qué está hecho y dónde está en Ñuñoa. Si tiene una foto del daño o de la mancha, adelanta el diagnóstico.
Recorrido completo de la cubierta en Ñuñoa: planchas, fijaciones, sellos, hojalatería y bajadas. Se fotografía lo que hay que reparar.
Se entrega por escrito qué se hace, con qué y por cuánto. Si al abrir el techo aparece algo más, se avisa antes de seguir.
Trabajo terminado, restos retirados y prueba con manguera. Después, un canal directo para cualquier observación.
No hay una respuesta única. La tabla resume lo que se evalúa arriba para recomendar una u otra, y las dos se presupuestan por escrito.
El cambio de techumbre se programa en meses secos y se hace por aguas, para no dejar la casa destapada.
Siete prácticas simples, en orden de importancia según lo que vemos arriba.
Zinc, teja, fibrocemento, asfáltica, policarbonato: todos con sus fallas típicas y sus repuestos. Si su techo es otro, mande una foto.
Los materiales se mencionan como referencia de los techos que se reparan. Cada trabajo se define en la visita, según la cubierta real, su estado y su pendiente.
Ñuñoa se atiende entero, con Plaza Ñuñoa y Villa Frei entre los sectores habituales, y las comunas colindantes de la Región Metropolitana según la distancia.
Cuando la casa queda en el límite de la comuna, igual se atiende; se avisa por WhatsApp si el traslado cambia el horario.
Si lo suyo es otro problema del techo en Ñuñoa, entre directo a la página del servicio.
El valor se define con el techo visto. Lo que sí es fijo es el orden: primero la visita, después el presupuesto y recién entonces el trabajo.
La visita y el presupuesto no se cobran dentro de la zona de cobertura. Es la única forma de cotizar bien un techo.
Sí. Zinc acanalado y zinc-alum, panel emballetado, teja asfáltica, teja de arcilla y de hormigón, fibrocemento, policarbonato, membranas y losas. Cada material con su método y sus repuestos.
Sí, Ñuñoa completo y las comunas vecinas dentro de la Región Metropolitana. Indíquenos la dirección y agendamos la visita.
Sí para contener; no para sellar. Trabajar sobre planchas mojadas es peligroso y los sellos no pegan.
Se le dice en el presupuesto, con el techo visto. No se promete por teléfono.
Sí, siempre. Un techo reparado con el patio lleno de clavos no está terminado.
Sí, por aguas para no dejar la casa destapada, en meses secos y con retiro de escombros.
Sí.
Por WhatsApp, con una foto del daño. Si está entrando agua ahora, dígalo y se prioriza.
Un mensaje con el problema, el tipo de techo y su dirección en Ñuñoa basta para coordinar la visita. Sin formularios.
Cotizar por WhatsAppÑuñoa, Región Metropolitana. Atención en casas, edificios, locales y galpones de toda la comuna.
Agenda por WhatsApp. Si está entrando agua ahora, dígalo y se prioriza la visita.
Ñuñoa y comunas vecinas dentro de la Región Metropolitana. Para direcciones más lejanas se confirma antes de agendar.