Usted ve lo que hay arriba
Una gotera casi nunca está donde cae el agua. Se recorre toda la cubierta para encontrar por dónde entra, no solo por dónde sale.
¿Busca reparación de techos en Santiago? Reparación de techumbres de zinc, teja, fibrocemento y asfáltica: filtraciones y goteras, cambio de planchas, impermeabilización, canaletas y bajadas. Un maestro se sube al techo, le muestra fotos de la causa y le entrega el presupuesto por escrito.
Trabajar en un techo es trabajo en altura. Los maestros suben con arnés, línea de vida y calzado adecuado, se protege lo que está abajo y los restos se retiran al terminar. Usted no tiene que subirse a nada.

Esto es lo que hacemos en techos de Santiago. Si lo suyo no aparece, pregunte igual: casi siempre entra en alguno.

Goteras, manchas en el cielo, agua que corre por el muro con la lluvia. Se comprueba la cubierta completa desde arriba y el entretecho cuando se puede.

Cambio de techumbre completo o por aguas, con presupuesto por partida que sirve de respaldo para programas de mejoramiento de vivienda.

Techos planos y losas con membrana o impermeabilizante líquido; techos de planchas con sellado de tornillos, traslapos y encuentros, y pintura impermeabilizante.

Instalación, cambio, reparación y limpieza de canaletas y bajadas de aguas lluvias, en zinc, PVC o acero prepintado, con las pendientes y las bajadas que el techo necesita.

Aislación térmica del techo como complemento de la reparación o como trabajo aparte.

Revisión completa antes de las lluvias: fijaciones, sellos, cumbreras, forros, canaletas y bajadas. Se cambia lo vencido y se limpia lo tapado.

Reparación o refuerzo de cerchas, costaneras y vigas con pudrición, termitas o deformación, antes de reponer la cubierta.

Techos de galpones, bodegas, locales y naves: cambio de planchas, sellado de traslapos, lucarnas de policarbonato, canaletas de gran sección y trabajo en altura con permisos.
Estas son las consultas que más recibimos desde Santiago. La mayoría llega con la primera lluvia fuerte.
La gotera intermitente es la más difícil de ubicar desde abajo y la más fácil desde arriba. Se recorre la cubierta, se prueba con manguera por sectores y se encuentra.
Qué hacemos: diagnóstico con manguera y reparación puntual, probada antes de bajar.
Una plancha levantada, una cumbrera suelta o el ruido de planchas golpeando con el viento. Si no se fija enseguida, la siguiente ráfaga se lleva más.
Qué hacemos: se asegura lo suelto y se revisa todo el techo.
Planchas picadas por el óxido, tejas quebradas en varios sectores, fibrocemento fisurado. Cuando las fallas están repartidas por todo el techo, parchar deja de tener sentido.
Qué hacemos: se presupuestan las dos alternativas y usted decide.
Se retiran los parches, se ve qué hay debajo y se repara como corresponde: plancha nueva donde hace falta, sello donde hace falta y fijaciones nuevas.
Qué hacemos: reparación definitiva del sector, con fotos del antes y el después.
Una casa helada en invierno y caliente en verano pierde la mayor parte de la energía por el techo. La condensación en el cielo es la misma falta de aislación.
Qué hacemos: instalación por el entretecho, sin abrir el techo.
Al comprar o recibir una casa, el techo es lo que menos se ve y lo que más cuesta reparar. Una revisión desde arriba con fotos evita la sorpresa de la primera lluvia.
Qué hacemos: inspección con fotos y prioridades: qué es urgente y qué puede esperar.
Lo que importa cuando alguien se sube a su techo es cómo trabaja, no cuánto promete.
Una gotera casi nunca está donde cae el agua. Se recorre toda la cubierta para encontrar por dónde entra, no solo por dónde sale.
El presupuesto dice qué se cambia, qué se sella y qué se refuerza, con qué material. Si quiere sumar o quitar algo, se actualiza por escrito.
Trabajar en un techo es trabajo en altura. Los maestros suben con arnés, línea de vida y calzado adecuado, y se protege lo que está abajo.
El contacto es directo: cambios de fecha, dudas del presupuesto o una gotera que reaparece se resuelven por el mismo canal.
El presupuesto se escribe después de esta revisión, no antes. Así lo que se cotiza es lo que el techo necesita.
Todo parte por un mensaje. No hay call center ni formulario: responde el mismo maestro que va a subirse al techo.
Describa el problema (gotera, mancha en el cielo, plancha suelta, canaleta rebalsada), el material del techo, si puede una foto, y su dirección en Santiago.
Un maestro se sube al techo con arnés, recorre la cubierta, revisa sellos, cumbreras, encuentros con muros, forros y canaletas, y le muestra fotos de lo que encontró.
Se entrega por escrito qué se hace, con qué y por cuánto. Si al abrir el techo aparece algo más, se avisa antes de seguir.
Se repara, se limpia y se comprueba con agua. Lo que se prometió por escrito es lo que se entrega.
Lo decimos claro: cambiar un techo es caro, y parchar un techo terminado es más caro todavía a la larga.
En la visita se le muestran las fotos y las dos alternativas presupuestadas. La decisión es suya, con datos.
Un techo sano es la suma de la reparación bien hecha y de cómo se cuida después. Esto es lo que recomendamos en Santiago.
Estos son los materiales de cubierta que reparamos en Santiago. Cada uno falla de una manera distinta y se repara con su método.
Los materiales se mencionan como referencia de los techos que se reparan. Cada trabajo se define en la visita, según la cubierta real, su estado y su pendiente.
Trabajamos en toda la comuna de Santiago: el centro histórico, Barrio Yungay y el resto de los sectores, más el entorno dentro de la Región Metropolitana.
Para agendar la visita basta con el tipo de techo, qué le pasa, una foto si tiene, y el sector. Si está entrando agua ahora, dígalo y se prioriza.
Cada servicio tiene su página en Santiago, con el detalle de qué incluye y cómo se hace.
No hay una tarifa por metro que sirva para todos los techos. En Santiago el valor sale de la visita y se entrega por escrito, sin cobros fuera de lo acordado.
Subiendo. Es lo que diferencia una reparación de un parche.
Sí, todos. Lo que cambia es la forma de reparar y los repuestos.
Sí, Santiago y su entorno dentro de la Región Metropolitana.
Con lluvia se puede hacer una contención de emergencia (cubrir, desviar el agua, fijar lo suelto) si el techo se puede pisar con seguridad. La reparación definitiva se hace con el techo seco.
El plazo va en el presupuesto, según la superficie y el material. Se cumple lo que está escrito.
Sí. El retiro está incluido en el presupuesto y se hace el día que termina la faena.
Sí, por aguas para no dejar la casa destapada, en meses secos y con retiro de escombros.
Sí. Instalación, cambio, reparación y limpieza de canaletas y bajadas, en zinc, PVC o acero prepintado. La página de canaletas en Santiago tiene el detalle.
Se vuelve. Si la zona reparada filtra de nuevo, se comprueba y se corrige sin discusión. Si es una entrada distinta (un techo viejo puede tener varias), se le muestra con fotos y se presupuesta aparte.
Escríbanos con el detalle y, si puede, una foto de la gotera o de la mancha. Coordinamos la visita en Santiago y el valor se cierra en el presupuesto.
Cotizar por WhatsAppSantiago, Región Metropolitana. Cobertura completa de la comuna, sector por sector.
Agenda por WhatsApp. Si está entrando agua ahora, dígalo y se prioriza la visita.
Toda la comuna de Santiago y su entorno en la Región Metropolitana.